Por: Oscar Mauricio Ramìrez Contreras
Nosotros los psicólogos como profesionales del área de la salud estamos encargados de realizar diagnósticos clínicos basados bajo parámetros y criterios que se puede encontrar en el manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales en su quinta versión (DSM V) y en la Clasificación internacional de enfermedades en su décima edición (CIE 10), sin embargo, para poder brindar un diagnóstico adecuado debemos tener, además de conocimiento teórico, tener también experiencia.
Blog: La importancia de la especialidad y experiencia del psicólogo
Por lo tanto, es común escuchar de “falsos positivos” que se pueden presentar en nuestra carrera. En mi experiencia he abordado pacientes con características de ansiedad (principalmente fobia social) que han sido diagnosticados con autismo, lo cual deriva a una relación iatrogénica tanto con la familia como con el paciente, ya que el tratamiento para uno es muy diferente que el otro.
Pero…
¿Qué es iatrogenia?
“Se utiliza el término iatrogenia para designar al daño provocado en un paciente por una acción médica. De hecho, iatrogenia es el daño producido por el médico al aplicar un tratamiento incluso con una indicación correcta; iatrogenia es el resultado nocivo que no deriva de la voluntad o culpa del médico en la producción del daño” (Flores, 2008).
Sin embargo es importante tener en cuenta que en psicología cuando hablamos de iatrogenia hacemos referencia al daño o agravamiento a la condición psicológica en el paciente provocado por la intervención terapéutica del psicólogo, tomando como referencia el ejemplo anterior, el impacto que puede generar la noticia de que tu hijo tiene autismo, el cual es un trastorno del neurodesarrollo caracterizado por ser una condición de vida, puede marcar un antes y un después, diferente a un trastorno de ansiedad el cual mejorando las estrategias de afrontamiento del paciente puede mejorar.
Es importante también mencionar que la iatrogenia puede obedecer a los siguientes factores:
- Inexperiencia.
- Indicaciones incorrectas.
- Errores de técnica.
- Exámenes insuficientes.
- Improvisación.
- Descuido y mala vigilancia.
- Falta de escrúpulos.
Diferencia entre la iatrogenia médica y la mala praxis
En la iatrogenia, no existe intención de hacer daño al paciente, de hecho se demuestras que después de seguir los protocolos paso a paso para el diagnóstico emitido, se hace daño al paciente al igual que a su red de apoyo a raiz de un mal diagnóstico, aunque sin intención alguna de hacerlo… Esto no quita la responsabilidad, pero deja un precedente. Mientras que en la mala praxis se hace daño al paciente y a su red de apoyo a raíz de la negligencia, que aunque conocer las consecuencias negativas del tratamiento a proporcionar se sigue adelante con el mismo, generalmente desencadenando en un desastre médico.
Para ejemplificar, en Colombia tenemos el caso cercano del medico en Bogotá quien administró clorito sódico a unos pacientes, argumentando que con esta “purificación del agua” se podrían curar del COVID-19 (...)
Es común en las áreas de la salud encontrarnos con muchos casos tanto de iatrogenia como de mala praxis, sin embargo, la iatrogenia la considero más peligrosa porque siempre se enmascara de buenas intenciones, y recuerden, así tengamos buenas intenciones, le estamos provocando un malestar a un paciente y a su familia, lo cual debemos evitar a toda costa, ya que uno de los objetivos principales de todo profesional del área de la salud es lograr la mejoría del paciente.
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