
¿Qué es una sustancia psicoactiva?
Sustancia Psicoactiva o droga es toda sustancia que introducida en el organismo produce una alteración del funcionamiento del sistema nervioso central y tienen la capacidad de modificar la conciencia, el estado de ánimo o los procesos de pensamiento de la persona que las consume. (OMS)
TIPOS:
Depresoras: las drogas depresoras DISMINUYEN o DESACELERAN el funcionamiento del Sistema Nervioso Central, provocando desde la desinhibición hasta el coma en un proceso progresivo de adormecimiento cerebral. pueden generar estado de sedación, inadecuada sensación de bienestar y tranquilidad, respuestas motoras torpes y lentas y disminución significativa de la capacidad de reacción, concentración y reflejos.
Principales sustancias: Alcohol, marihuana, Cannabinoides sintéticos, Heroína, Desmorfina, Fentanilo y sus derivados.
Estimulantes: este tipo de drogas ACELERAN el funcionamiento normal del Sistema Nervioso Central, provocando desde una mayor dificultad para dormir hasta un estado de activación elevada. stados de euforia, desinhibición, falta de control emocional, agresividad, falta de sensación de cansancio, disminución del sueño, impaciencia, impulsividad e irritabilidad.
Principales sustancias: Anfetaminas, Cocaína y tussi.
Alucinógenas: este tipo de drogas ALTERAN gravemente el funcionamiento del Sistema Nervioso Central, trastocando la percepción de la realidad, del estado de ánimo y de los procesos de pensamiento. Producen alucinaciones y alteraciones en cómo percibimos la realidad, lo que te puede llevar a tomar decisiones incorrectas e impredecibles. Podemos ver distorsionados los colores de los semáforos u otras señales del tránsito.
Principales Sustancias: hongos alucinógenos, LSD, LSA (amida de ácido D-lisérgico), Triptaminas alucinógenas, Dimetiltriptamina (DMT), PCP (Fenciclidina), Ketamina (disociativa con potencial alucinógeno).
¿Por qué creen que los adolescentes son más vulnerables al consumo?
Durante la adolescencia el cerebro se desarrolla por etapas. La corteza prefrontal, zona clave para el desarrollo de funciones como la planificación, la toma de decisiones, la inhibición de impulsos y la capacidad de autocontrol, no termina de madurar hasta los 25-27 años. El sistema límbico, o cerebro emocional, lugar donde se elaboran las emociones, madura antes que la corteza prefrontal. Por esto lo emocional pesa mucho más que lo racional en las decisiones adolescentes.
Factores de riesgo.
- Antecedentes familiares de abuso de sustancias.
- Una enfermedad mental o conductual, como depresión, ansiedad o trastorno por déficit de atención e hiperactividad.
- Comportamiento impulsivo o riesgoso.
- Antecedentes de eventos traumáticos, como haber tenido o haber visto un accidente automovilístico, o haber sido víctima de abuso.
- Baja autoestima o sentimientos de rechazo social.
Impacto en la salud mental:
Las personas que consumen sustancias tienen mayor probabilidad de autolesionarse y pensamientos suicidas. El consumo de sustancias puede contribuir a comportamientos impulsivos y sentimientos de desesperanza, lo que puede aumentar las probabilidades de autolesionarse o intentar suicidarse.
Cuando el consumo se vuelve crónico, se ven afectados los siguientes parámetros:
- Comportamiento y conducta (agresividad, impulsividad).
- Funcionalidad dentro del grupo familiar.
- Descuido personal (falta de aseo e higiene)
- Bajo rendimiento académico /profesional.
- Aislamiento social.

Estrategias de prevención:
- Conozca las actividades de su hijo o hija. Preste atención a dónde se encuentra su hijo o hija adolescente. Averigüe qué actividades supervisadas por adultos le interesan a su hijo o hija adolescente y anímele a participar en ellas.
- Establezca reglas y consecuencias. Explique las reglas familiares, tales como irse de una fiesta en la que se consumen drogas y no subirse a un automóvil cuyo conductor las consumió. Trabaje con su hijo o hija adolescente para elaborar un plan que le permita llegar a casa sano y salvo si la persona que conduce está consumiendo sustancias adictivas. Si su hijo o hija adolescente rompe las reglas, aplique siempre las consecuencias.
- Conozca a los amigos de su hijo o hija. Si los amigos de su hijo o hija adolescente consumen drogas, es posible que también se sienta presionado para experimentar.
- Lleve un registro de los medicamentos con receta médica. Haga un inventario de todos los medicamentos con receta médica y de venta libre que hay en su casa.
- Bríndele apoyo. Felicite y aliente a su hijo o hija cuando tenga éxito. Un vínculo fuerte entre usted y su hijo o hija adolescente podría ayudar a prevenir que consuma drogas.
- Dé un buen ejemplo. Si consume alcohol, hágalo con moderación. Use los medicamentos con receta médica según las indicaciones. No consuma drogas ilícitas.
Intervención:
Mantén la calma: No confrontes si el adolescente está bajo los efectos de la sustancia.
Habla desde el «Yo»: «Me preocupa que últimamente te veo muy triste y he encontrado esto…» en lugar de «Eres un irresponsable».
Busca ayuda profesional: No intentes ser el terapeuta. Acude a psicólogos especializados en adicciones o salud mental juvenil.
Diferenciar: No es lo mismo un consumo experimental (una vez por curiosidad) que un consumo problemático o dependencia. La respuesta debe ser proporcional.
Que no hacer
- Desesperarse.
- Culpar, ni “echarle en cara” todo lo que usted ha hecho por él o por ella.
- Convertirse en su perseguidor/a.
- Criticar de forma continuada y violenta su comportamiento.
- Utilizar el castigo como único recurso para evitar que continúe consumiendo.
- Acosarle continuamente con preguntas, sospechas, acusaciones, pues ello sólo conseguirá que se aleje de usted cada vez más.
